Este testimonio lo entrego como muestra de profundo agradecimiento por todo el cariño que recibió Martina los años que estuvo en el jardín, quiero destacar especialmente la profesionalidad de las tías, se nota cuando hay vocación, siempre trabajé tranquila sabiendo que mi hija estaba en las mejores manos, y aún ahora que ella va al colegio, la huella del jardín sigue patente, nos han dicho que Martina está muy avanzada en aprendizaje y en ello tiene mucho merito “el Pintamigos” gracias tía Carmen Gloria y Tía Pamela (y también tía Rosita!)